Page 51 - Tendencias 2025
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AR TÍCUL OS             DE
                                                                        OPINIÓN




                                                                           Alcanzar este propósito requiere impulsar la Historia Pública, es
                                                                           decir, la práctica de aplicar la investigación, los métodos y la inter-
                                                                           pretación histórica más allá del ámbito académico, implicando a
                                                                           públicos diversos en la comprensión, la preservación y el uso del
                                                                           pasado. Debemos llevar la universidad a las calles y las calles al
                                                                           aula: abrir archivos, organizar recorridos por lugares de memoria,
                                                                           debatir a partir de fuentes y documentos, pero también a partir del
                                                                           arte (de la literatura, del cine, del teatro, de la música…), escuchar
                                                                           los testimonios sin convertir el dolor en espectáculo. La Historia
                                                                           Pública no es una moda académica: es una necesidad democrática.

                                                                           Y es precisamente en esta dirección en la que hemos venido traba-
                                                                           jando durante los últimos meses y por eso trabajos en torno a
                                                                           cuatro áreas estratégicas:

                                                                           1) Ceremonias y conmemoraciones oficiales, para recordar, reparar
                                                                           —en la medida de lo posible— y celebrar. Para recordar la priva-
                                                                           ción de derechos bajo el franquismo y la lucha de tantos hombres
                                                                           y mujeres anónimos por la libertad y la democracia; para reparar el
                                                                           daño infligido a las víctimas de la dictadura; y para celebrar cuánto
                                                                           hemos avanzado como país a lo largo de las últimas cinco décadas.

                                                                           Conmemoraciones, homenajes, actos de recuerdo y reparación,
                                                                           incoaciones de expedientes de declaración de Lugares de Memoria
                                                                           Democrática, celebraciones… Espacios, en definitiva, para la me-
                                                                           moria y la educación, para la dignidad y el encuentro.

                                                                           2) Juventud y democracia, para abrir espacios de diálogo con las
                                                                           nuevas generaciones —con quienes nacieron en democracia y a
                                                                           veces la dan por sentada. Hablar con ellas y ellos del pasado, del
                                                                           presente y del futuro y, sobre todo, aprovechar esta conmemoración
                                                                           como una oportunidad para reforzar y reafirmar los valores demo-
                                                                           cráticos, el respeto al otro y la convivencia pacífica.

                                                                           3) Pasados incómodos, futuros posibles, para compartir con el pú-
                                                                           blico los hallazgos de investigadores y especialistas sobre el pasa-
                                                                           do reciente de España, especialmente en relación con la dictadura
                                                                           franquista y la Transición. Queremos aprender de las experiencias
                                                                           internacionales, reinterpretar los espacios asociados a la dictadura
                                                                           a través de la reflexión colectiva, analizar el pasado como lugar de
                                                                           trauma y reflexionar sobre el papel del arte como herramienta de
                                                                           resistencia y transformación.

                                                                           Y 4) Memoria(s) popular(es), para visibilizar la memoria popular más
                                                                           allá de las narrativas oficiales y reconocer tanto la memoria colec-
                                                                           tiva como la individual como partes de una perspectiva plural sobre
                                                                           el pasado. En el marco del rigor que exige la Historia Pública, bus-
                                                                           camos poner en valor la memoria colectiva como herramienta de
                                                                           diálogo con los acontecimientos que condujeron a la democracia
                                                                           entre 1975 y 2025, analizar el contexto actual e imaginar los nuevos
                                                                           problemas y dilemas que definirán la democracia de los próximos
                                                                           cincuenta años.

                                                                           Y en esas líneas hemos programado, entre otras muchas cosas, el
                                                                           ciclo cinematográfico “Imágenes para un país en libertad. Cine,
                                                                           Ciudadanía y Democracia (1975-2025)’” en la Filmoteca Española;
                                                                           hemos lanzado el ciclo de mesas redondas “La conquista de la li-
                                                                           bertad de expresión” para hablar de la prensa de la Transición;
                                                                           hemos colaborado con exposiciones como “De coros, danzas y ol-
                                                                           vidos” (Museo Nacional de Antropología), “Eroding Franco” (Minis-
                                                                           terio de Transición Ecológica) e “Inquietud. Libertad y Democracia”
                                                                           (La Casa Encendida) y avanzado en el reconocimiento de Lugares
                                                                           de Memoria Democrática —desde el monumento “El abrazo” en



                                                                       49
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