El futuro de Peironcely 10, el histórico inmueble madrileño fotografiado por Robert Capa durante la Guerra Civil, pasa obligatoriamente por el diálogo ciudadano. El International Center of Photography (ICP) de Nueva York, institución que custodia el legado del fotoperiodista, ha respondido hoy formalmente a la concejala de Cultura de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, con un mandato claro: exige al Ayuntamiento que retome el diálogo con la Plataforma #SalvaPeironcely10 si quiere encontrar una salida al conflicto y retirar el veto al uso del nombre de Robert Capa.
Este contundente pronunciamiento responde a una carta previa en la que Rivera de la Cruz pedía al ICP que reconsiderara su negativa a ceder el nombre del artista. La concejala intentaba justificar el desmantelamiento del Centro de Interpretación (el proyecto original y consensuado) alegando que el edificio es demasiado pequeño para un museo y que su intención era cederlo a la Fundación Padre Llanos para un centro de adolescentes vulnerables.
Sin embargo, Cynthia Young, conservadora del archivo de Robert Capa en el ICP, ha mantenido firme la prohibición del uso del nombre para este nuevo proyecto desvirtuado, pero ha abierto una única vía de solución: «No queremos que este sea el final de la conversación. Le invito cordialmente a reconsiderar su postura y a mantener un diálogo constructivo con los representantes de la Plataforma #SalvaPeironcely10».
Con esta exigencia, la institución neoyorquina desautoriza la vía unilateral del Consistorio y legitima a la Plataforma como el interlocutor imprescindible para devolver a Peironcely 10 su estatus de referente internacional de la memoria. Y añade: «El motivo por el que el ICP se involucró en el proyecto de Peironcely 10 desde el principio fue porque daba vida de una manera hermosa a la fotografía de Robert Capa. Entrelaza la historia del edificio, de la guerra, de la fotografía y del compromiso de Capa en la lucha contra el fascismo, junto con la historia de sus habitantes. Es una oportunidad única para construir algo un proyecto educativo sobre estos diversos temas y que va mucho más allá de la fotografía en sí. Un espacio así involucrará a la comunidad local y atraerá a visitantes internacionales. Esto, sin duda, beneficiará al barrio».
Desmontando la «falsa dicotomía» del Ayuntamiento
En su misiva, el ICP desmonta además las excusas técnicas y sociales esgrimidas por el Área de Cultura. Young advierte de que es «una falsa dicotomía utilizar las necesidades de los jóvenes vulnerables para justificar la eliminación del único lugar de memoria dedicado a los bombardeos sobre la población civil en Madrid», recordando al Ayuntamiento que dispone de otros espacios para fines sociales, mientras que «Peironcely 10 es un lugar históricamente único».
Tampoco acepta la excusa de la falta de espacio. La experta neoyorquina (que recuerda a la concejala que conoce «la realidad social del barrio» tras haberlo visitado en tres ocasiones oficiales) pone como ejemplo el éxito de la Capa-Haus en Leipzig (Alemania). Un espacio de dimensiones igualmente modestas que hoy es un triunfante centro de educación cívica y memoria democrática, con cuyo apoyo internacional también cuenta la Plataforma madrileña.